Inicio Autores Bram Stoker

Bram Stoker

 

Bram Stoker nació el 8 de noviembre de 1847 en Clontarf, un área residencial al norte de Dublín, en Irlanda, y falleció el 20 de abril de 1912 en Londres, acosado por las pesadillas de la sífilis. Había pasado también sus primeros años en cama, debido a su salud débil, estudiando en su casa sin ir a la escuela y acompañado por su madre, que le contaba numerosas historias de fantasmas que influirían sobre su imaginación.

Publicó sus primeras historias de misterio en la revista Shamrock, en 1872, pero su vida dio un vuelco en 1876 a partir de la publicación de una crítica teatral sobre una puesta de Hamlet en la que actuaba Henry Irving. El famoso actor lo contrató como su secretario y representante, y juntos partieron para Londres, donde dirigirían el Lyceum Theatre. Egocéntrico y déspota, Irving manipularía a Stoker y lo arrastraría por los lugares más oscuros de Europa, como la zona roja de París, donde supuestamente contrajo la sífilis que lo mataría.

Fue miembro de la sociedad secreta Golden Dawn (Orden Hermética del Alba Dorada), junto con el esoterista Aleister Crowley y escritores como William B. Yeats, Algernon Blackwood y Arthur Machen, en la que trataban temas vinculados al ocultismo.

Además de Drácula, publicada por primera vez en 1897, escribió novelas de misterio y terror como La joya de las siete estrellas (1903), La dama del sudario (1909) y La guarida del gusano blanco (1911).

En sus últimos momentos de vida, agonizando en una pobre pensión londinense (Irving, a pesar de su cuantiosa fortuna, no le dejó nada en su testamento), Stoker, delirando por la fiebre, señalaba un rincón oscuro del cuarto y murmuraba “Strigoi! Strigoi!”, palabra rumana que nombra al alma de los muertos que salen de sus tumbas para asolar a los vivos, y que Stoker asociaba a los vampiros que habían poblado su imaginación.