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Robert Louis Stevenson

 

Robert L. Stevenson nació en Edimburgo, Escocia, el 13 de noviembre de 1850 y falleció en Vailima, Samoa, el 3 de diciembre de 1894. A pesar de haber vivido tan solo cuarenta y cuatro años, fue  uno de los escritores más influyentes de la segunda mitad del siglo XIX. Dejó una vasta y variada obra de novelas, cuentos, ensayos y crónicas de viaje, y algunos de sus libros como La isla del tesoro (1883) y El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) son ya clásicos de la literatura universal.

Hijo de una familia de generaciones de ingenieros y constructores de faros, Stevenson se crió en un fuerte ambiente religioso. Sus padres eran presbiterianos y su niñera, “Cummy”, que llegó a la casa para ayudar a la madre que padecía enfermedades respiratorias, era una calvinista devota que aterrorizó al niño con sus oscuras historias, las que influirían más tarde en su activa imaginación.

Durante su infancia y adolescencia, Stevenson, al igual que su madre, se vería aquejado por diferentes enfermedades respiratorias que lo llevaron a realizar la mayoría de sus primeros estudios desde su casa. Desde muy chico Stevenson comenzó a escribir, alentado por su padre, quien había escrito en su juventud y había tenido que abandonarlo por las presiones paternas. En 1866, a los 16 años, el joven Stevenson publicó su primera novela histórica, Pentland Rising, y su padre se comprometió a comprar todos los ejemplares que no estuvieran vendidos en una fecha determinada por contrato. En esos años de adolescencia Stevenson acompañó a su padre en numerosos viajes, los que más tarde aparecerían en sus obras.

Realizó estudios de Ingeniería Náutica primero y de Abogacía después, en la universidad de Edimburgo. En 1875, ya recibido de abogado, aparecieron los primeros síntomas de la tuberculosis, y Stevenson comenzó a viajar en búsqueda de un mejor clima para su salud. Estando en Francia, conoció a Fanny Osbourne, una norteamericana separada de quien se enamoró. Después de que ella consiguiera su divorcio, se casaron en California en 1880. Durante esos años escribió mucho, y publicó libros como Nuevas noches árabes (1882), La flecha negra (1883) y Más noches árabes: El dinamitero (1885). Pero los problemas de salud volvieron a aquejarlo y la pareja se mudó primero a Edimburgo, luego a Davos, en Suiza, y finalmente a una casa en el balneario de Bournemouth, obsequio de su padre. Después de tres años, viajaron a Nueva York, donde Stevenson conoció a Mark Twain, y luego de pasar por San Francisco emprendieron un viaje a las islas del Pacífico Sur, donde se estableció con toda su familia.

En sus últimos años, Stevenson fue un ferviente defensor de los aborígenes samoanos, quienes lo llamaban Tusitala, “el contador de historias”. Luego de toda una vida de enfermedades y alcoholismo falleció de un ataque cerebral. Su obra, que reivindica la aventura y la fantasía, sigue perdurando a través del tiempo con cada generación de lectores. Stevenson sigue siendo Tusilala, “el contador de historias”.