Inicio Laura Palmer no ha muerto El fin del mundo una vez más

El fin del mundo una vez más

Jorge Boscatto 

Cuentos, 144 páginas
21 x 14 cm
ISBN 978-987-613-002-8

“Orígenes, aquel cuasi heresiarca del siglo III, se hizo castrar para mejor estudiar las sagradas escrituras. Evitar cualquier desviación de su objetivo: ése era su desiderátum. Supongamos que un escritor hiciera lo mismo, y que un hecho así le transformara en un sujeto tranquilo y con enorme capacidad de trabajo e indemne a todo tipo de distracción o dispersión: su único objetivo sería escribir soberanamente bien; nada más le importaría en la vida. ¿Podría cumplir su objetivo? Quiero decir, realmente escribiría. Claro, todo depende de lo que se entienda por escribir. Por mi parte creo cabalmente que no lo lograría. Escribir, según me parece, implica esencialmente distracción, digresión, socarronismo, confusión, conmistión, capacidad lúdica, quémeimporta y juna y gran siete, etc. En fin, cualquier cosa que evite que nos tomemos un argumento o nuestro mismo oficio en serio. Escribir con seriedad es una tarea que podían emprender los escritores decimonónicos, que a su modo, todavía creían en la literatura. Hoy sólo le cabe escribir en serio a la acreditada corriente bestsellerista –en su lato sentido–, que fabrica libros dedicados –y no está mal que así sea– a cerebros elementales, o en todo caso, a la porción puramente animal –ritualizada, mecánica– de los cerebros. Escribir es jugar con el lenguaje, es un experimento intelectual, es aguijonear el pensamiento hasta hacerlo sangrar (¡pa!), es hacer que un sujeto se pregunte qué carajo está haciendo en medio de la existencia, de esta riada que se burla de todo y que todo se lo lleva. Escribir, en suma, es reírse, incluso mearse de la risa. ¿Con cinismo? Y claro; ¿nos queda alguna otra cosa a los fugaces mortales? Permítasenos al menos un poco de rastrero cinismo. Y gloria, si cabe, al Señor.”

Jorge Boscatto